jueves, 7 de enero de 2010

LAS LUCES DE NAVIDAD

De un tiempo a esta parte, se busca cada vez más disminuir el gasto que suponen las luces de Navidad. Para ello, se ha pasado a usar bombillas de bajo consumo y se ha reducido el horario en que éstas están encendidas. Todo esto para ahorrarle dinero a los contribuyentes, lo cual está muy bien. No digo lo contrario.

Sin embargo, también he notado que en los últimos años las luces navideñas de la capital no reproducen los típicos motivos navideños a los que estaba acostumbrada de pequeña, como los arbolitos, los copos de nieve, las velas, las estrellas fugaces.







Para ver ese tipo de adornos navideños he de ir a las calles secundarias (donde "se lucen" menos) o limitarme a los pueblos como es el caso de Coslada.



¿Y qué decir de los nuevos arboles de Navidad hechos a base de metal y luces? ¿Dónde está el tradicional abeto? Está bien eso de concienciarse con la naturaleza y no talar árboles a lo tonto y a lo loco pero, ya que van a poner un árbol artificial, por los menos podía parecerse a un árbol de verdad. Un abeto como los que cualquiera podemos tener en nuestra casa pero algo más grande. Además estos abetos se pueden guardar de un año para otro como se hizo toda la vida.



Lo que se puede decir con seguridad es que en los últimos años se está perdiendo el espíritu navideño por dar prioridad al espíritu comercial.



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